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martes, 16 de junio de 2015

Epílogo en Madrid: La jaima que coloniza el Palacio


08.05.2015
Volví de los campamentos saharauis el 28 de marzo. Desde entonces he estado preparando, escaneando y retocando mis dibujos, trascribiendo mis notas escritas y publicando lo que me quedaba, en este blog y en mi página de Facebook, Traveler inTindouf . La puesta a punto de los dibujos ha sido laboriosa, porque los ha hojeado tanta gente en los campamentos que el lápiz se difumina sobre el papel de acuarela que uso y borrarlo conservando los trazos es muy delicado.

Pero en medio de mi tarea soy testigo y un modesto partícipe de un hecho bonito y singular. El día 16 de abril, el artista Federico Guzmán, comprometido hasta las orejas con la causa saharaui, plantó una jaima en el Palacio de Cristal del Retiro Madrileño. Y con su elegante provocación, coloniza culturalmente ese edificio arraigado en una de las épocas de más crudo colonialismo de la historia.

Fede me ha invitado a presentar mi Viaje a Tindouf en su jaima, en su tuiza. Y el público, relajado y libre que es como invita a sentirse una jaima, ha seguido con atención mi pequeña historia ilustrada y visto en directo mis cuadernos.

Después, Liman Boicha y GabrielFlores, poeta y músico, han explicado en forma de cuentos y canciones, muchas cosas de la vida saharaui. Son dos actos de un programa variado y abundante que tengo oportunidad de disfrutar al día siguiente con la música hassani y el haul de Aziza Brahim y su grupo Gulili Mankoo.

Excelente colofón para un viaje que no cambiaría por el mejor de los destinos turísticos.





domingo, 7 de junio de 2015

Bujdur. Cosas de casa



26.03.2015
Mañana por la noche se acaba mi viaje y aún me queda un montón de cosas por dibujar. Vine con la idea de que de que en esta tierra inhóspita, donde nunca los saharauis habrían plantado sus jaimas, había mucho que disfrutar, porque lo hay en todos los sitios. Y eso aquí se relaciona siempre con las personas, con las familias. La forma en que la gente trata los objetos es lo que da a un sentido estético a todo lo que les rodea.
Las ascuas de carbón son fundamentales para el té, porque mantienen el agua a una temperatura adecuada durante el largo tiempo que dura la ceremonia. Pero no imaginaba que en las casas se preparan con butano, en una especie de badiles agujereados, como nuestras sartenes de castañas.
Otra observación que me seduce es la forma de presentar el plato común de la comida, rodeado de trozos de pan. Porque el pan, junto con el uso directo de la mano derecha, son los cubiertos de los comensales. Así cada uno tiene lo necesario para la sección de plato que le corresponde. Me gusta mucho la gracia con que lo disponen. Y Ahmet, con su elegante darráa entre las cabras. Alguien me ha dicho que en Mauritania no se quitan el darráa ni los mecánicos de coches. Y os aseguro que es una prenda nada fácil de llevar.
La actitud libre y relajada en la gaitun ya la había dibujado, pero ahora quiero hacerlo con mi familia anfitriona. Aziza, Shabu y el tío de ambas, descansan a su aire después del desayuno.
Acaban hoy mis apuntes con otra cosa que siempre me llamó la atención y hoy, por fin, entiendo esa especie de corral de cabras, pero sin ellas que tienen cerca de la jaima. No, no es un corral. Es un almacén abierto en plena calle. Lo entiendo ahora que están poniendo y quitando bártulos y herramientas, en una panorámica en la que puedo mostraros la disposición de la jaima, al completo: De izquierda a derecha, la gaitun, la daar, el enorme remolque-contenedor que usan de almacén, la caseta del baño y el corral de cabras, allí, pequeñito.  
Ahmet me dijo en una ocasión que allí nadie coge lo que no es suyo. Puede que no sea cierto siempre y al cien por cien, pero es lo habitual.





viernes, 15 de mayo de 2015

Dajla. Apuntes urbanísticos



18 al 23.03.2015
En el resto de wilayas lo reconocen: Dajla es la más bonita. Es como un inmenso pueblo, o una sucesión de ellos, que son sus dairas, pero bien formado. No se ve un trazado arbitrario ni fuera de control. Las jaimas se distribuyen dando esa sensación de sosiego que siempre recibimos de lo clásico, de lo tradicional.

Salgo a dar un paseo. Observo la daira (en este caso, el ayuntamiento). Otro edificio singular. Con sus cupulitas, su patio, su arbolado. Alivia encontrar árboles con cierta frecuencia. Luego me pongo a dibujar un corral de adobe, acostumbrado ya a aquellos hechos de chapas y mallas como los de Bujdur. Tanto adobe y arena, me llevan irremediablemente al mundo bíblico. Y me gusta.
Me rodean los chavales y no me dejan; están de vacaciones. Tengo que decirles que se pongan enfrente para un retrato. Me escriben sus nombres en el cuaderno. Les encanta participar.

Esa disposición de las casas, de las jaimas, que se agrupan formando núcleos más o menos separados, me parece muy acogedora. Y también la composición de cada jaima, compacta, cerrada, abierta al cielo en el patio interior. De aspecto muy distinto a las que se organizan sin muros de Agti, mi daira en Budjur. 

El cementerio es especial. Parece que en un principio estaba a las afueras. Pero a medida que lo rodeó la wilaya fue necesario cercarlo. Y así consigue el suficiente clima de recogimiento, estando, como está, en una zona de paso. 

También me choca ese edificio grana con cúpulas, donde mi colega el artista mexicano, Javier Arango, está pintando un mural. Le llaman el Club. Es como el salón de usos múltiples. Desde congresos a fiestas.

Hay un oasis en mi daira y se ha acondicionado, montando una cafetería-terraza, que solo se usa en el festival de cine del Sahara, Fisahara. Porque la gente de aquí no tiene por costumbre ir a cafeterías ni restaurantes. Se lo arreglan muy bien intercambiando visitas con té.

De lejos, la wilaya tiene un aspecto parecido a las demás. De enorme pueblo, todo de casas bajitas, en medio del desierto. Y como en las demás, la gente sale a pasear al desierto al atardecer(observad que junto al camino izquierdo de mi dibujo hay dos mujeres). Aquí me dicen que sahara significa campo para los saudíes.








viernes, 8 de mayo de 2015

Dajla. En la jaima de Mohamed Ali (desde la de Fede Guzmán, en Madrid)

Hoy cuento mi viaje y comento mis dibujos en persona y anuncio la preparación de un crowdfunding para la edicion del libro Viajero en Tindouf
Será en la jaima que ha montado Fede Guzmán en el Palacio de Cristal del Retiro Madrileño a las 18:30h





18 al 23.03.2015
Al llegar a casa de Mohamed me atrae poderosamente su muro de adobe. Mientras dibujo se me cerca una de sus hijas que observa con mucha atención mi trabajo. Al otro lado de la callejuela está la casa de la abuela, que se aprecia a través de la pared caída. Están de obras.
Hay siroco cuando dibujo desde una de las esquinas del patio. Al día siguiente dibujo desde la otra esquina, cen una mañana calma y radiante. La jaima (casa) de Mohamed Ali es la tradicional. La gaitun y la daar enfrentadas en un patio cuadrado. En uno de los lados del muro, está la puerta. En el opuesto las dependencias: cocina, baño, almacén.
El huerto de Mohamed es también una preciosidad. Ahora no tiene nada cultivado. Pero ese murete y su reducido tamaño son de lo más evocador.
Nuestro anfitrión nos lleva a las dunas más próximas. Arena fina y sin piedras. La puesta de sol vela el color de la arena y los corrales de cabras forman una misteriosa escenografía.
En otra ocasión le retrato a él y a otra de sus hijas. Como muchos hombres aquí, tiene poco trabajo. Y nos presta su tiempo llevándonos aquí y allá. Es un hombre de cabeza despejada y conversación agradable, con el que hablamos de muchos temas.
















miércoles, 15 de abril de 2015

Terminología local





Las explicaciones que doy aquí de los distintos términos me han sido dadas por personas locales próximas. No los he contrastado, por lo que, si veis algún error, os agradezco que me lo digáis. 



Daar. Construcción de adobe destinada a cuartos de estar-dormitorios y cocina. En una pequeña construcción anexa se sitúan el baño y el retrete.

Daira: Ayuntamiento, municipio. Cada wilaya se compone de varias dairas que marcan sus límites, conservando espacios entre ellas con menos densidad de construcción.

Darraa. Atuendo masculino a modo de capa de un azul casi blanco y con adornos ocre. Cubre hasta las manos, pero habitualmente se remanga, adornando los hombros con airosos pliegues.

Melhfaa. Vestido femenino tradicional compuesto de una tela muy larga que se enrolla al cuerpo formando en la cabeza, velo y fulair. Son de muchos colores y combinaciones y alegran la vista.

Gaitun. En castellano, leer “guetún”. Tienda de tela, generalmente frente a la puerta principal de la daar. Erróneamente se les llama jaimas.

Hassaní: lengua saharaui. Es árabe en un 80%.

Jaima: casa. En el Sahara nómada, las jaimas se hacían con pieles de camello y se revestían de tela por dentro. Hoy en los campamentos, las jaimas incluyen la daar y el gaitun.

Jamal: árbol muy común en la zona. . Da una sombra ventilada, como la de las celosías.

Nila: Sustancia azulada que aplican las mujeres en la piel para que se vuelva más blanca.

Taxi. Los taxis aquí son coches particulares. Cobran 400 DA por llevarte a otra wilaya. Si el taxi se llena, pagas 100DA. Son una fuente de recursos en una población cuya oferta de empleo es escasa y poco fija.
Tindouf. Ciudad argelina que ha crecido con el desarrollo de los campamentos de refugiados. En un principio fue una base militar sin acceso para civiles. La demanda creciente de bienes, por parte de los campamentos, la ha convertido en la capital de la región. A su aeropuerto llegan los cooperantes y visitantes de los campamentos.

Tzagait. Grito que hacen las mujeres moviendo la lengua.

Wilaya: en árabe, ciudad. Los refugiados saharauis han ido poniendo a sus campamentos, los nombres de las ciudades que abandonaron cuando Marruecos ocupó Sáhara Occidental.
Las 6 wilayas de los campos de Tindouf son: L´Aaiun, Aussert, Rabouni, Budjour, Smara y Dajla.
Las wilayas tienen el aspecto de pueblos inmensos, construidos a base de casas de adobe, de una planta, generalmente con patio y gaitun.