Mostrando entradas con la etiqueta daira. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta daira. Mostrar todas las entradas

domingo, 31 de mayo de 2015

Bujdur. Tiendas



25.03.2015
Quizá los había visto en algún reportaje sobre el África subsahariana, pero nunca en directo. Me refiero a esos pequeños establecimientos decorados a mano en sus paredes exteriores, con temas alusivos a sus servicios. Cada vez que pasábamos por ellas era de paso hacia cualquier otro lugar. Y ahora, a un par de días escasos del final de mi viaje, no quiero perderme algunas de ellas. Así que aprovecho que Shabu quiere arreglarse un corte de tela para hacer un pequeño periplo por esos simpáticos comercios.

El primero que me llama la atención es, precisamente, el lugar al que me lleva Shabu. Una tienda de ultramarinos con una primera sala de estanterías metálicas para los productos, sin especial interés, excepto por una pareja de niños que me observan con cierta vergüenza mientras espero a Shabu sentado en el suelo. Pero lo curioso es que en la salita contigua, a la modista de Shabu la acompañan como tres o cuatro mujeres que preparan el té, pican golosinas, charlan tumbadas en colchonetas y alfombras, mientras ella estira, mide y corta la tela negra de mi anfitriona. Es un espectáculo que no deja de admirarme: su placidez y relax me producen un extraño pudor y apenas me atrevo a hacerles un apunte rápido. De nuevo es un sentimiento infundado, porque ellas no se inmutan. En el exterior, pasamos por una peluquería con un estanco a su lado y un restaurante que ha cerrado. 

Al día siguiente vuelvo con mi familia anfitriona a la zona de mercado y, mientras Shabu y su prima Jira compran cosas para la comida de despedida, me acerco a mi gasolinera favorita, la más imponente que he visto en mi estancia, porque le tenía ganas. Y luego a la carnicería de camello que hay junto a la tienda  de alimentación y que a penas boceto, cuando se acercan los que estaban allí, clientes y dueño, a curiosear, siempre simpáticos y amables. Frente a la tienda hay una gran esplanada donde paran los taxis, como el de Sidahmet, que me quedo con ganas de dibujar por falta de tiempo. Pero sí hago un apunte rápido de la campa junto a los taxis: una zona que parecería estar en las afueras y no en el centro de la wilaya, donde la gente se sienta a charlar y ver el atardecer. Completo el registro con una foto en la que aparece la encantadora Jalima, la hermana menor de Shabu que retraté al llegar a los campamentos. Podéis verla pinchando aquí







 





lunes, 25 de mayo de 2015

Vuelta a Bujdur. Un paseo con Duaya. Escuela de Artes



24.03.2015
Shabu tiene cosas que hacer en casa y me deja con Duaya, su madre, porque, como os he dicho antes, procuran que yo siempre esté acompañado. 

Duaya se ha puesto nila en la cara para que su piel se aclare. Al parecer, esta sustancia gris-azulada afecta a la melanina.  Me acerco con ella a la mezquita del barrio que hace tiempo quiero dibujar. Me gusta su sencillez, la tosquedad de su alminar,  acostumbrado a ver esas mezquitas-monumento, cuando viajo. 

Tenemos la suerte de coincidir, al lado, con una reunión en la colorida gaitun de Sukena, la jefa de la comisión. Una buena representación de mujeres discute semanalmente los asuntos del barrio.
No muy lejos está la escuela de Jalima y Aziza, las dos hermanas pequeñas de Shabu, y me acerco con Duaya a dibujarla porque me encanta la composición que forma la escuela con la carnicería de camello que hay en la colina del fondo. Esa tiendita en la colina  es de lo más curioso.

Por la tarde me Sidahmet, hermano de Shabu, me acerca a la Escuela Saharaui de Artes, antes de aparcar su improvisado taxi en la zona del mercado. Sidahmet acabó recientemente su trabajo en el ejército y ahora, como muchos, recurre a su viejo mercedes para ganarse un dinero.
He perdido la oportunidad de hacer un reportaje de la Escuela, porque estos días empezaron las vacaciones de primavera y casi no hay actividad. Pero está Isidro López-Aparicio con un grupo de realizadores, que preparan un documental sobre los saharauis afectados por explosiones de minas. También mi colega  Javier Arango repasa un trabajo final con una alumna. Y conozco a Abdala, un revolucionario que proclama la acción no violenta como forma de reivindicación y cree fundamental recuperar y actualizar las tradiciones de su pueblo para conservar su identidad. Lamento tener que volver a casa por la hora, porque su conversación es de lo mejor.








lunes, 20 de abril de 2015

El Aaiún



10.03.2015
Charo Escobar es arquitecta y está haciendo aquí varios proyectos. Es también la responsable de nuestra acogida en los campamentos. A mi colega el artista mexicano Javier Arango, A Shabu y a mí.  Nos lleva a visitar la escuela de mujeres, donde se dan clases de cerámica, textil y otras muchas cosas. Me llaman la atención algunos edificios próximos, como la escuela para discapacitados visuales. Tan plana, blanca y cerrada y con ese frontón en la entrada. Y el corral de cabras circundando una palmera (¿qué tal para la palmera?)
También nos lleva a ver un matadero proyecto suyo, donde tiene que revisar algunas cosas. Por el camino vemos las que fueron cárceles para soldados marroquíes en la guerra con el Frente Polisario. Los soldados marroquíes construyeron sus propias celdas de adobe, con acogedoras cúpulas.
El Aaiún es la capital de las wilayas. Charo nos cuenta que su capa freática es alta por lo que se está encontrando agua y creando huertos familiares y colectivos. Vamos hacia una loma desde la que se divisa toda la wilaya y se aprecian las distintas dairas por la cierta separación que se mantiene entre unas y otras. De camino paramos en el cementerio. Esa sencillez y la composición de las tumbas, las piedras y la tierra, me calan dentro.









miércoles, 15 de abril de 2015

Terminología local





Las explicaciones que doy aquí de los distintos términos me han sido dadas por personas locales próximas. No los he contrastado, por lo que, si veis algún error, os agradezco que me lo digáis. 



Daar. Construcción de adobe destinada a cuartos de estar-dormitorios y cocina. En una pequeña construcción anexa se sitúan el baño y el retrete.

Daira: Ayuntamiento, municipio. Cada wilaya se compone de varias dairas que marcan sus límites, conservando espacios entre ellas con menos densidad de construcción.

Darraa. Atuendo masculino a modo de capa de un azul casi blanco y con adornos ocre. Cubre hasta las manos, pero habitualmente se remanga, adornando los hombros con airosos pliegues.

Melhfaa. Vestido femenino tradicional compuesto de una tela muy larga que se enrolla al cuerpo formando en la cabeza, velo y fulair. Son de muchos colores y combinaciones y alegran la vista.

Gaitun. En castellano, leer “guetún”. Tienda de tela, generalmente frente a la puerta principal de la daar. Erróneamente se les llama jaimas.

Hassaní: lengua saharaui. Es árabe en un 80%.

Jaima: casa. En el Sahara nómada, las jaimas se hacían con pieles de camello y se revestían de tela por dentro. Hoy en los campamentos, las jaimas incluyen la daar y el gaitun.

Jamal: árbol muy común en la zona. . Da una sombra ventilada, como la de las celosías.

Nila: Sustancia azulada que aplican las mujeres en la piel para que se vuelva más blanca.

Taxi. Los taxis aquí son coches particulares. Cobran 400 DA por llevarte a otra wilaya. Si el taxi se llena, pagas 100DA. Son una fuente de recursos en una población cuya oferta de empleo es escasa y poco fija.
Tindouf. Ciudad argelina que ha crecido con el desarrollo de los campamentos de refugiados. En un principio fue una base militar sin acceso para civiles. La demanda creciente de bienes, por parte de los campamentos, la ha convertido en la capital de la región. A su aeropuerto llegan los cooperantes y visitantes de los campamentos.

Tzagait. Grito que hacen las mujeres moviendo la lengua.

Wilaya: en árabe, ciudad. Los refugiados saharauis han ido poniendo a sus campamentos, los nombres de las ciudades que abandonaron cuando Marruecos ocupó Sáhara Occidental.
Las 6 wilayas de los campos de Tindouf son: L´Aaiun, Aussert, Rabouni, Budjour, Smara y Dajla.
Las wilayas tienen el aspecto de pueblos inmensos, construidos a base de casas de adobe, de una planta, generalmente con patio y gaitun.